Los baby boomers acumulan sistemáticamente más riqueza neta que las generaciones posteriores. Es una de las conclusiones del último estudio publicado por Fedea sobre la evolución de la riqueza de las familias en España, que sitúa como grandes perdedores los menores de 35 años. El principal culpable de la brecha intergerenacional, que se ha multiplicado por siete en términos de riqueza en los últimos 20 años, es el acceso a la vivienda para una generación sobre la que han impactado las dos crisis económicas de este siglo en momentos vitales clave.