China es uno de los países que más nos afecta en nuestra vida cotidiana, por no decir el qué más. Lo más probable es que la ropa que llevamos puesta, el móvil o el ordenador que utilizamos y multitud de las cosas que nos rodean estén fabricadas en el gigante asiático. Y aún así sabemos poco o nada acerca de su mentalidad, de su cultura del trabajo o de la realidad económica de su mano de obra.