La crisis del coste de la vida en Europa se está agudizando. La energía, los alimentos y poco a poco otros bienes están empezando a sufrir un incremento notable de precios. Los gobiernos han comenzado a tomar medidas para sofocar esta situación, al menos una buena parte de ellos (en España aún no se ha hecho nada). El último en actuar ha sido el Gobierno de Alemania que dará un pago a cada contribuyente y rebajará el precio de los carburantes.