Bélgica es uno de los países más prósperos de Europa si se analiza su economía a través de varios indicadores clave como la renta per cápita o la tasa de paro. Sin embargo, todo el que vive en el país o incluso sus vecinos (franceses, holandeses…) saben que el país tiene algunos ‘problemillas’ que quedan ocultos tras esos magníficos indicadores. Uno de ellos es la elevadísima tasa de paro de la población extranjera. Bélgica es el cuarto país de Europa con una mayor tasa de paro para ciudadanos extranjeros nacidos fuera de la Unión Europea. Otro problema, según el Gobierno, es el elevado número de personas que no trabajan alegando una enfermedad permanente. Esta situación está llevando al Gobierno a realizar una reforma histórica de las prestaciones para intentar reconducir la situación e incrementar el crecimiento potencial del país. La primera medida ha sido mandar miles de cartas en las que anuncia el fin de una prestación de por vida para desempleados.