La crisis de precios de la energía derivada del conflicto en Oriente Medio golpea la economía europea y los Gobiernos disponen ayudas para mitigar el impacto. En este escenario, la Comisión Europea ha adoptado una serie de medidas para ayudar a los sectores más vulnerables: agricultura, pesca, transporte e industria electrointensiva. Y abre la puerta a que las capitales financiar hasta el 70% de los costes adicionales para los tres primeros sectores, tanto para combustibles como para fertilizantes.