Bruselas quiere tener más control sobre la influencia económica de terceros países en la UE. Así, la Comisión Europea ha definido este lunes las condiciones para que el Ejecutivo comunitario pueda investigar las ayudas económicas de países extracomunitarios a compañías extranjeras en la UE en caso de que se produzca una fusión empresarial o que concurran a un concurso público.