La Comisión Europea tiene redactada su respuesta de emergencia para amortiguar el impacto de la crisis energética desatada por la guerra en Irán, con un plan que mezcla medidas de alivio inmediato, ahorro de consumo y reformas de más calado para reducir la exposición de la UE al petróleo y al gas. El documento, al que ha tenido acceso elEconomista.es, ha sido remitido a las capitales europeas para abrir el debate y matizar propuestas.