El Banco de España ha publicado su tradicional informe trimestral en el que actualizan las previsiones para la economía española. En un contexto de desaceleración a nivel europeo, la demanda externa y el sector servicios diferencian a España de sus vecinos de la Eurozona y firmará uno de los mayores avances, al crecer su PIB un 2,3% este año pese a las señales de preocupación del mercado laboral y de los indicadores de actividad empresarial que dibujan un final de curso «menos dinámico», según el director de Economía y Estadística del BdE. En 2024, el PIB crecerá un 1,8%, cuatro décimas menos de lo previsto en junio. Y el recorte de producción del petróleo provoca un empeoramiento de las expectativas de inflación, cuya tasa media será del 3,6% este año.