Europa no puede burlar su coyuntura económica y se encamina hacia la estanflación. Las que han sido unas previsiones de verano de la Comisión Europea con cierto retraso sientan las bases para un 2023 de estancamiento económico con niveles altos de inflación. Es así que Bruselas ha pronosticado este lunes que los países del euro cerrarán el año con una expansión el Producto Interior Bruto (PIB) del 0,8% y unos niveles de inflación del 5,6%.