La Encuesta de Población Activa (EPA) de inicio de año indica un aumento del paro en 103.800 personas entre enero y marzo en el que es el peor dato para el desempleo desde el estallido de la pandemia pero recoge cierto alivio en la ocupación, que se redujo sólo en 11.100 puestos de trabajo, su menor descenso para un primer trimestre desde 2007.