Las estrategias de regreso a la oficina que en los últimos meses han obligado a volver a millones de profesionales a la sede de sus compañías no han proporcionado a los empleados el retorno de la inversión que sus empresas querían obtener. Tampoco ha mejorado la productividad ni la satisfacción de unos trabajadores descontentos y frustrados por el triunfo de la presencia sobre los resultados. Leer