Desde el pasado miércoles, el Gobierno de EEUU se encuentra cerrado ante la falta de acuerdo para aprobar unos presupuestos. Los demócratas exigen prorrogar los subsidios a los seguros médicos privados, que caducan este diciembre y sin los cuales muchos ciudadanos verán subidas de precios de cientos o incluso miles de dólares al mes en sus primas. Los republicanos, sin embargo, se han negado a negociar: el propio Donald Trump canceló una reunión agendada con los demócratas, alegando que probablemente le exigirían «pagar operaciones de cambio de sexo para todo el mundo». Hoy mismo ha insistido en que no se plantea hablar con «el partido del odio, el mal y de Satán», en referencia a los demócratas. En estas circunstancias, parece difícil ver una vía para un acuerdo que desbloquee el Gobierno. Y la pregunta que surge es, ¿qué pasa si, efectivamente, no se llega a un acuerdo en meses?