El año 2025 cerró con 1,89 millones de demandantes de empleo excluidos de las cifras de paro registrado, el 44% del total de los inscritos a 31 de diciembre en las oficinas de los servicios públicos. Supone la cifra más alta de la serie histórica con excepción de 2020, cuando se alcanzaron 2,87 millones y un porcentaje del 47%, en un contexto marcado por la pandemia y los ERTE. El grueso de estos ‘no parados’ corresponde a personas ocupadas o con relación laboral, que suman 1,34 millones, un 51% más que antes de la reforma laboral.