El regulador bancario de China va a permitir que los grupos multinacionales extranjeros establezcan directamente compañías financieras a partir del próximo mes, en un intento por atraer al mercado a los inversores extranjeros. Pekín toma esta medida justo ahora que su economía se encuentra en una situación extremadamente compleja, en medio de una crisis inmobiliaria y una fuerte desaceleración del PIB.