En las últimas crisis económicas, China ha demostrado gran habilidad para salir, al menos, airosa de buena parte de los males económicos que afectan a nivel global. En 2008 fue de los únicos países que no cayó en recesión; en la pandemia y crisis de 2020 (covid) China siguió creciendo; y ahora que llega la crisis energética en Europa, algunas empresas china están haciendo su particular ‘agosto’. Aunque la economía del ‘gigante asiático’ está atravesando su particular desaceleración por el derrumbamiento de su mercado inmobiliario, Pekín podría escapar también esta vez a la recesión que se avecina en los países avanzados.