Hace años los jóvenes usaban jergas para fardar con virguerías molonas despidiéndose con un «¡hasta luego cara huevo!» que no molestaba. Leer
Hace años los jóvenes usaban jergas para fardar con virguerías molonas despidiéndose con un «¡hasta luego cara huevo!» que no molestaba. Leer