En plena crítica de Sumar a la bonificación total en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a los propietarios que no suban el alquiler al renovar los contratos anunciada ayer por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, dependiente del socio de coalición del PSOE, ha puesto cifras a la brecha de ingresos entre caseros e inquilinos en el marco de un informe que busca ampliar la fotografía de la situación del mercado del alquiler. El dato es contundente: la renta mediana del dueño de la vivienda asciende a 52.449 euros mientras la del inquilino se queda en 28.810 euros.