España es ya el tercer país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que más recauda a través de los trabajadores. El 61,3% de los ingresos totales del Estado proceden del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y de las cotizaciones a la seguridad social. El dato es 10,9 puntos superior a la media de la OCDE, que se sitúa en el 50,4%. Solo Estados Unidos y Alemania tienen un sistema fiscal que otorga más porcentaje de la recaudación a estos dos impuestos.