Los bancos centrales no dan por muerta la inflación en la última ronda de reuniones y el mercado está comprando el discurso. Las previsiones apuntan a una extensión del ciclo alcista de los tipos de interés que llevará al BCE a elevar las tasas a máximos históricos, la Fed a niveles no vistos desde el año 2000 y al Banco de Inglaterra a utilizar no vistos en este siglo.