La Ley de Empleo reconoce por primera vez las actividades de selección de personal como «actividad de colocación especializada» y abre la puerta a la participación de las empresas del sector como agencias de colocación. La idea del Gobierno es aprovechar su papel para «captar» un mayor número de vacantes de las empresas. Pero esto le permitirá tener un mayor control de su actividad que iría más allá del objetivo de encontrar empleo a los desempleados.