La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, no es la mayor admiradora de la jornada de cuatro días. Aunque es consciente de que el tiempo de trabajo «es el gran reto del siglo XXI» su respuesta pasa por una flexibilidad de los horarios para facilitar la conciliación. Eso sí, para ello plantea reforzar los controles para garantizar que se «respete» la normativa de tiempo de trabajo».