El Banco Central Europeo ha decidido hoy no mover ficha: mantiene los tipos de interés en los niveles actuales: el 2% para la facilidad de depósito, 2,15% en las operaciones principales de financiación y 2,40% en la facilidad marginal de crédito. Con esta decisión, la institución confirma la estrategia de mantener la estabilidad sin cambios, consciente de que cualquier movimiento precipitado podría romper un equilibrio que ahora mismo favorece su mandato. La inflación está relativamente controlada, la economía crece y los problemas y riesgos se juegan en otras regiones. Este podría ser el principio de una larga y ‘aburrida’ ristra de reuniones en las que habrá pocos movimientos.