El conflicto en Oriente Medio, tras la intervención militar de Estados Unidos e Israel, amenaza la evolución de la economía germana. Ya no se trata solo de la espiral alcista que han dibujado los precios de la energía, sino que el riesgo de que esta situación se prolongue en el tiempo podría frenar el avance del PIB alemán este año. La previsión de crecimiento se sitúa ahora entre el 0,6% y el 0,8%, por debajo de lo esperado previamente.