La sostenibilidad financiera de las cuentas de la Seguridad Social se mide por el balance entre los ingresos y los gastos. Esta Administración es deficitaria desde hace 12 años, aproximadamente, aunque la Ejecución Presupuestaria mensual ‘maquille’ este resultado. Los ingresos por transferencias del Estado, un traspaso de dinero generado a través de impuestos que recibe la caja de la Seguridad Social, desvirtúan este cálculo. Aunque en noviembre el cálculo del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones arroja un saldo positivo de 226 millones, la realidad es distinta si se despejan las fuentes de financiación. Por ello, los expertos calculan el déficit contributivo del sistema resultante de la diferencia entre el gasto estrictamente contributivo y los ingresos que financian estas obligaciones. El resultado son unos números rojos de 27.277 millones acumulados en los últimos 12 meses.