El déficit de la Seguridad Social es uno de los indicadores clave para entender la sostenibilidad de las pensiones. Fedea alerta de un «preocupante» incremento de los números rojos de esta Administración, cuyo déficit básico excluyendo las transferencias del Estado vía impuestos es del 4% del PIB, más de 50.000 millones de euros, un 32,6% más. El sistema es deficitario desde hace más de una década, pero la situación se ha agravado también por el golpe de la pandemia, pese a que el empleo haya mejorado los ingresos por cotizaciones sociales.