La Exposición Mundial de Osaka programada para la primavera de 2025 podría verse perjudicada por la escasez de mano de obra que sufre Japón. El gran escaparate nacional del país nipón está en riesgo ante el debilitamiento de la fuerza laboral que deriva del envejecimiento de población más rápido del mundo y que afecta a todos los sectores. En un intento por revertir la situación, la economía asiática se ha visto obligada a tirar de la tecnología para ‘inventar’ trabajadores.