Las cuentas de Seguridad Social siguieron sin cuadrar en 2025 y cerraron con un déficit del 0,4% del PIB , según se desprende del informe de ejecución presupuestaria publicado este martes, a pesar de recibir una inyección récord por parte del Estado que ascendió a 47.815 millones de euros (un 11% más que en 2024) para cubrir el aumento del gasto en pensiones. Esta transferencia se dio en paralelo a un incremento de los ingresos por cotizaciones sociales de los trabajadores del 6,9% al que Elma Saiz se refiere para justificar la reducción del déficit en dos décimas del PIB respecto al año anterior.