El Consejo de Ministros dio ayer su último visto bueno al Estatuto del Becario, la norma con la que busca acabar con los falsos becarios y que corre el riesgo de estancarse en el Congreso de los Diputados, donde no reúne el apoyo de la mayoría de los representantes. Este borrador eleva las sanciones a las empresas que se salten la regulación y limita a 480 las horas de prácticas, pero también garantiza bonificaciones en las cotizaciones sociales para las empresas que contraten de forma indefinida a estudiantes que han tenido en prácticas.