Los partidos del Gobierno, PSOE y Sumar, han rebajado este martes la reforma legal auspiciada por Junts para obligar a las grandes empresas a tener atención a la clientela en las diferentes lenguas cooficiales del Estado, de manera que la medida se aplicará sólo en las comunidades autónomas bilingües y no en todo el territorio, como pretendían los independentistas.