El adelanto del Instituto Nacional de Estadística (INE) de la inflación de marzo se quedó corto. El impacto de la guerra en Irán en los precios ha sido una décima mayor de lo pronosticado a cierre de mes y el Índice de Precios de Consumo (IPC) avanzó en el tercer mes del año un 1,1% respecto a febrero hasta el 3,4% interanual, ante el encarecimiento de los carburantes. La inflación subyacente, la que excluye la energía y los alimentos no elaborados por su volatilidad, confirma que la cesta de la compra está absorbiendo la nueva tensión geopolítica con un alza 0,2 puntos superior al avanza que la sitúa en el 2,9%.