La prestación contributiva por desempleo, tradicionalmente conocida como paro, puede cobrarse hasta un máximo de dos años. En aras de facilitar su reinserción laboral, el Ministerio de Trabajo prevé que que los trabajadores que estén cobrando el paro puedan seguir percibiéndolo aún incluso si encuentran trabajo, siempre que firmen un contrato temporal o a tiempo parcial, ya que en caso de que sea indefinido o a jornada completa, la prestación se suspende.