El misterio de la inflación en Bélgica: la energía tuvo una contribución negativa al IPC en marzo pese al shock por la guerra en Irán

Una bondad estadística de la guerra en Irán es que estalló el 28 de febrero y, por tanto, las lecturas de inflación de marzo recogen al completo el impacto de la crisis energética derivada del conflicto. Esta fotografía completa ya arrojó subidas de hasta un punto porcentual o casi en las lecturas nacionales interanuales del índice de precios al consumo (IPC) de grandes economías europeas como Alemania, Francia o España. En el conjunto de la eurozona, el salto fue de seis décimas hasta el 2,5%. Incluso en casos como el de Italia, donde el avance fue solo de dos décimas, el componente energético escaló sobremanera más allá de que otras partidas como los servicios ‘compensaran’ el golpe. Sin embargo, al diseccionar las diferentes publicaciones de los países europeos, surge un caso especialmente llamativo: la inflación energética de Bélgica tuvo una aportación negativa al dato general. Algo que sorprende aún más teniendo en cuenta que el país fue de los más sensibles en el IPC a la crisis energética de 2022.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *