La actual crisis, marcada por los elevados precios de la energía y una inflación desbocada, ha provocado que la factura de los hogares se encarezca cada vez más, con un gas y una luz en máximos históricos en los últimos meses. Ante esta situación, sin embargo, una cantidad preocupante de compradores ha decidido dejar de pagar por los bienes y servicios que han adquirido, lo que afecta enormemente a las cuentas de los autónomos.