Con permiso de China, se empiezan a apilar los titulares económicos negativos sobre Alemania. La potencia por excelencia de Europa, habitualmente apodada la ‘locomotora’ o el ‘motor’ de la región, atraviesa un marasmo que ha vuelto a encender el debate sobre si vuelve a ser el ‘hombre enfermo’ del continente. Este título, cortesía de una portada del influyente diario The Economist, ya lo recibió el país a finales de los 90, cuando su economía languidecía mientras otros socios continentales como España crecían con fuerza. Más de 20 años después, este sambenito amenaza con volver a hacer mella, pero esta vez ensombreciendo aún más las desfavorables perspectivas de la eurozona.