La guerra de Ucrania ha encontrado un nuevo frente y no es ni Bajmut ni el petróleo ni el gas, Occidente ha puesto en marcha la ‘guerra de los diamantes’. Los países del G7 están explorando en estos momentos cómo intentar cortar los ingresos que recibe el Kremlin por esta industria, que esta siendo una de las bolsas de oxígeno más inesperadas para el músculo económico de Rusia.