«El proceso de envejecimiento poblacional supone uno de los mayores retos estructurales que afronta la economía española», así firman investigadores del Banco de España un análisis sobre el envejecimiento de la pirámide demográfica española y su efecto directo sobre el mercado laboral y, de forma consecuente, sobre el sistema público de pensiones. La tendencia natural que arrastra el país llevará a que la ratio entre la población de 65 años o más y la población activa (de 15 a 64 años) subirá cinco puntos para 2030, alcanzando el 35,1%.