El PIB per cápita español es un 15% inferior a la media que presentan nuestros vecinos comunitarios. Una brecha que es idéntica a la que el país representaba en los años 70 del pasado siglo y que está lejos de revertirse. Así lo indica el hecho de que la renta disponible de los españoles creciera por debajo de la media de la OCDE en el segundo trimestre del presente ejercicio.