El Tribunal Supremo ha dictaminado una indemnización de más de 1,2 millones de euros con la que la aseguradora Agrupación Mutual Aseguradora (AMA) tiene que compensar económicamente a los padres de un niño que sufrió una parada cardiorrespiratoria durante una resonancia magnética y que le generó un 90% de discapacidad por sus graves secuelas neurológicas.