En las dos horas y media que dura la película Napoleón, Ridley Scott, su director, plasmó al detalle el perfil humano y romántico de Napoleón Bonaparte, pero también logró transmitir el eje de sus estrategias para ganar las guerras que lo consagraron como emperador en Francia. Estrategias que tuvieron que ver con la logística de cómo transportar objetos (bélicos y fortificaciones) de un lugar a otro de la manera más eficiente y económica posible. Lo que hoy se denomina a la ‘asignación óptima de recursos’ y que se aplica, por ejemplo, en la inteligencia artificial (IA) y otros campos.