Ya ha llegado a los dos años de vigencia pero el Ingreso Mínimo Vital (muy cerca de beneficiar actualmente a 1,2 millones de personas) todavía no he llegado a todos los ciudadanos que tienen derecho a cobrarlo. Uno de los caballos de batalla de la Administración es hacer ver a determinados sectores de la población que reúnen las condiciones para cobrar el IMV aunque piensen lo contrario.