Más de 1,3 millones de los 6,2 millones de jubilados españoles proceden del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, el RETA. Estas personas tienen una pensión media por debajo de la media y de los trabajadores de otros regímenes de la Seguridad Social, dado que una gran parte de estos profesionales suelen cotizar en buena parte de su carrera por la base mínima.