Hacia el 2028, el poderío económico del mundo estará en manos asiáticas. Así es, cuatro de los seis países con mayor PIB a valores de paridad de poder adquisitivo del mundo serían asiáticos. De esta forma se desplazan las economías avanzadas europeas, excepto la alemana, a puestos inferiores, según un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI).