El término ‘excedencia’ le suena a la mayoría de los trabajadores como algo lejano, una especie de privilegio, y en todo caso un mecanismo que les permite dejar su trabajo durante un tiempo y en unas condiciones que a menudo no se conocen en exceso.
El término ‘excedencia’ le suena a la mayoría de los trabajadores como algo lejano, una especie de privilegio, y en todo caso un mecanismo que les permite dejar su trabajo durante un tiempo y en unas condiciones que a menudo no se conocen en exceso.