Aunque parezca increíble, ya ha pasado un año desde que comenzó la guerra en Ucrania. Un acontecimiento que muy pocos previeron y que ha puesto patas arriba la vida de millones de personas, así como las economías de todo el mundo, la rusa la primera. Para este país, las acciones de Vladimir Putin se han traducido en dolorosas sanciones que han mermado su principal fuente de ingresos: la venta de sus combustibles fósiles y derivados. Sin embargo, lo que para las finanzas de Rusia ha sido un duro golpe, para las de la India ha sido una oportunidad. Y es que, en menos de un año, la nación asiática se habría ahorrado unos 30.000 millones de rupias (casi 343 millones de euros) en la importación de crudo ruso, según el diputado del BJP, Shivkumar Udasi.