Uno de los oscuros objetos de deseo de los trabajadores es alcanzar la jubilación lo más rápido posible y con la pensión de mayor cuantía posible. No siempre sucede, aunque en otras ocasiones esta circunstancia puede darse de forma involuntaria, sin que el empleado ejecute de forma voluntaria los mecanismos de jubilación. Y en esos casos existe la opción de llegar al adelanto de ese retiro profesional incluso a los 61 años.