El pasado 3 de marzo, la Comisión Europea enviaba al Consejo una comunicación donde avisa a los estados miembros que mayor deuda pública tienen la necesidad de volver al ajuste fiscal paralizado desde marzo de 2020, como consecuencia de la pandemia. Aunque se trata de recomendaciones, el documento es muy explicito al respecto, señalando que «a partir de 2023, es necesario comenzar un ajuste fiscal gradual en los Estados miembros fuertemente endeudados para estabilizar, y a continuación reducir, las ratios de deuda». «Cuando las condiciones económicas lo permitan -señala el texto-, seguirá siendo importante restablecer los colchones fiscales y reanudar la senda de reducción de la ratio deuda pública sobre el PIB, con vistas a aumentar la resiliencia ante futuras perturbaciones, mantener las condiciones de financiación favorables y garantizar el buen funcionamiento de la zona del euro ante posibles efectos indirectos», destaca.