La economía de los países que usan el euro todavía creció en el segundo trimestre del 2022, pero los últimos indicadores hacen inevitable vislumbrar el estancamiento económico ya entre julio y septiembre. La agencia europea de estadística actualizó ayer su primera estimación para el PIB europeo entre abril y mayo de este año y calcula que creció un 0,6%, tanto en la eurozona como en el conjunto de los Veintisiete. Esto supone una ligera rebaja de una décima para el crecimiento de la zona euro, pues Eurostat calculó hace un mes que el avance sería del 0,7%. La agencia europea confirmará definitivamente estos cálculos en septiembre.