El director de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, ha pedido cautela a los gobernantes y empresas europeas y ha asegurado que aún no se ha ganado la guerra energética contra Rusia a pesar la gran caída en los precios del gas, e instó a los gobiernos a mantenerse alerta para conservar y aumentar los suministros. El gas que sigue enviando al Viejo Continente, el clima y el exceso de confianza de Europa son el ‘as’ que tiene Moscú en la manga.