En el primer año de la reforma laboral la tasa de permanencia en la empresa de los trabajadores indefinidos con una antigüedad de ente 6 y 12 meses ha caído a niveles «cercanos a los de los años posteriores a la ‘Gran Recesión'». Una evolución que parece incoherente con el incremento de la contratación indefinida y que lleva al investigador de Fedea, Florentino Felgueroso, a lanzar una contundente advertencia: «Que haya caído la temporalidad no significa que se haya reducido la precariedad».