Fedea ha argumentado que España cuenta con una jornada laboral alineada con su nivel de productividad, criticando la idea de equipararse con otros países de la Unión Europea cuya productividad supera a la española y reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Según Florentino Felgueroso, investigador de Fedea, España se sitúa en un punto medio en la Unión Europea, lo que imposibilita aspirar a una jornada laboral similar a la de países escandinavos o a un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) como el de Luxemburgo debido a la diferencia en productividad económica.